Agenda tu cita
Cuando una persona acude al psicólogo usualmente lo hace buscando recibir una atención especializada:
«YO tengo un problema y YO necesito una solución a MI problema”.
Cierto que, lamentablemente, no es frecuente que quien acude a consulta lo haga de una forma tan determinante y concreta (probablemente no necesitarían de una consulta si así fuera). No obstante la Terapia Individual es eso que buscan.
La Terapia Individual es básicamente el núcleo de la intervención psicológica, pues ésta se centra en el individuo y de ahí parte en su búsqueda de modificar hacia el exterior, siempre teniendo en consideración al individuo mismo desde que se parte.
Esto es: “Caminamos desde el punto de origen de la persona y por ello llegaremos a un destino totalmente personalizado y subjetivo”.
La Terapia Individual es entonces el punto de inicio preciso para alcanzar tu meta, que sin duda, es la de SER FELIZ.
Los problemas “del corazón” son de los que más aquejan a las personas y uno de los primeros motivos por los que solemos acudir con el especialista, buscamos alguna solución para arreglar una relación sentimental que, por alguna razón, no nos está funcionando.
Aunque las causas de una mala relación de pareja son variadas, considero que la raíz del problema es sencilla de nombrar aunque compleja de ajustar:
La comunicación
Y es que la comunicación es la clave de toda interacción entre personas, sin importar su grado de vinculación afectiva, sin embargo es en las relaciones de pareja donde los problemas de comunicación adquieren una relevancia mayor, pues su carga sentimental magnifica las problemáticas que, en contextos diferentes, posiblemente serían menos intensas.
Es por ello que muchas parejas, casadas, en unión libre o en relación de noviazgo, acuden con el psicólogo o psicóloga, con el fin de encontrar arreglo a su situación, es ahí donde llegar preguntando por la Terapia de Pareja.
La Terapia de Pareja es un modelo terapéutico centrado en la solución del conflicto con la pareja, y como se comentó instantes atrás, ese conflicto muchas veces tiene su raíz en los problemas comunicativos que se presentan.
Eso es porque comunicamos lo que deseamos/necesitamos, y el fracaso en llevar a buen término esa comunicación, entendiéndose como buen término el que el mensaje sea recibido de manera clara por el recipiente (la pareja) de modo que mejore la probabilidad de ver satisfecho ese deseo o cubierta esa necesidad, deriva en los conflictos que, la mayoría de las veces, acaban en pleitos, gritos o alejamiento; o incluso en violencia física.
Infidelidad, celos, problemas económicos, todo ello y más tienen su origen en algún mensaje que se pretendía dar y que no supo llegar a su recipiente, o que su recipiente no logró comprender de forma clara.
Con la Terapia de Pareja el terapeuta y las parejas pretenden dar un mejor camino, utilizando para ello estrategias de negociación y comunicación que mejores el cauce de: